Estampas
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Viernes, 13 de marzo de 2026
Invitación a la lectura.
Anuncié la donación de mi cuadro en 2019, como pueden ver, pero hasta hoy no he recibido respuesta alguna del Museo Nacional de Cuba. No alcanzo a entender por qué, francamente.

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Jueves, 12 de marzo de 2026
No me gustaba Raúl del Pozo, como periodista, se entiende. Lo encontraba plomizo, oficial. No hace mucho presenté en el famoso Café Gijón uno de mis libros y me pareció un lugar espantoso, no sé por qué pongo aquí esto. La única columna suya que me pareció extraordinaria, fue la que escribió en ocasión de la muerte de su esposa. ¿Por qué no escribió así siempre? Misterio. En cuanto a sus novelas no he leído ninguna, ni las pienso leer. Una de ellas, La diosa del pubis azul, la escribió con Espido Freire. No sé si en el título se refería a ella.
Se han arrojado muchas cursiladas en la tumba de Raúl del Pozo, pero ninguna como esta de la Reina de España Leticia:
«Despedimos a Raúl del Pozo, escritor de periódicos, periodista de la mejor literatura, corresponsal, enviado especial, reportero siempre, quien mostró en su columnismo extraordinario la precisión que dan las lecturas aquilatadas y la mirada de quien ha atravesado calles, sombras y la orilla de todos los márgenes. Se va el joven reportero de corazón que sentía que tocaba el cielo con las manos al publicar en primera, el mejor relator del ruido de la calle y quien mejor colgaba el teléfono. Otro veterano, otro artesano de la palabra con seis décadas de oficio en lo más alto y amigos a prueba de vida».
Jó. “La orilla de todos los márgenes”.
Quien mejor colgaba el teléfono. Jó.

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Miércoles, 11 de marzo de 2026
Me provoca una gran ternura que los españoles sigan pensando a estas alturas del sanchismo, que Sánchez convocará elecciones generales en 2027 y que si se lo hace serán elecciones limpias. Es algo conmovedor.

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Martes, 10 de marzo de 2026
Termino de leer el primer volumen de la biografía de Lezama Lima que ha escrito Ernesto Hernández Busto. Ernesto ha logrado algo que yo creía imposible para un cubano: escribir una biografía que parece una biografía escrita por un inglés. Soy un gran lector de biografías y si algo he aprendido leyéndolas es que las mejores biografías las escriben los ingleses. Pocos cubanos tienen la persistencia necesaria para embarcarse en un proyecto de este tipo, que exige una investigación concienzuda que puede abarcar una década, o más, de trabajo. Somos gente inconstante y adicta al relajo, la molicie y la liviandad. Grandes enemigas de la persistencia y el esfuerzo sostenido.
Leyendo el libro de Ernesto, he aprendido mucho sobre el monumental Lezama y sobre el clima cultural y social de la Cuba anterior a que el fidelismo nos liberara de todo. Estamos ante la gran biografía de nuestro poeta mayor, y todos los interesados en la literatura cubana, y en la literatura, deberíamos estar agradecidos. Yo lo estoy.

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Lunes, 9 de marzo de 2026
La izquierda española, culogorda, hipócrita, antisemita y antiyanki arremete contra Estados Unidos porque al fin se ha decidido a desmantelar a bombazos (no hay otra manera) la teocracia iraní. Mientras los ayatolas o ayamulas (nunca estoy seguro) envilecían, esclavizaban, torturaban, humillaban y mataban a los iraníes, especialmente a las mujeres que allí valen menos que un camello, estos canallas guardaban silencio. El mismo silencio que han mantenido durante sesenta y siete años de dictadura en Cuba. Y ya que menciono a la isla pavorosa a ver si a los Castro les toca pronto su ración de misiles.
Hemos esperado demasiado.

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Domingo, 8 de marzo de 2026
“Como se puede constatar, se ha «olvidado» mucho a Casanova, incluso ha sido saqueado a la chita callando. Se le olvida, se le arregla, se le viste según los fantasmas que afectan al Antiguo Régimen (como se dice). No se quiere que haga Historia. La vida no debe confundirse con la Historia, y menos todavía con la libertad sexual y lo escrito. Por suerte, contra todos los oscurantismos, los admirables «casanovistas», la mayoría de las veces aficionados, han trabajado en verificaciones múltiples. Dejando a un lado algunos errores (sobre todo de fechas), todo lo que dice Casanova es verdadero. Quizá sea eso lo más explosivo que tiene.”
Verdadero. Qué rara maravilla.
Sigo con Sollers.

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Sábado, 7 de marzo de 2026
“Se divirtió mucho. Vio los entresijos de la actividades humanas, estudió el sistema nervioso de las credulidades. A veces hizo trampas con algunos de sus compañeros, pero, como él mismo explica, era por voluntad de ellos, no por la suya, y de cualquier modo algún otro los habría engañado, y menos bien. Se arroga el mejor papel, no adorna, describe con precisión, es rápido. Es tan divertido de leer como el Quijote de Cervantes. En resumen, su Historia es una obra maestra, el proyecto de alguien que avanza en su verdad”.
Sigo con Philippe Sollers.
Coda. Con perdón de Sollers, yo diría que mucho más divertido que el Quijote de Cervantes.

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Viernes, 6 de marzo de 2026
Sollers dice, con toda razón, que Casanova es uno de los más grandes escritores del siglo XVIII, pero se queda corto, también lo es del XIX y del XX. Cuando nadie lea el Ulises seguirá leyéndose a Casanova, auguro ( si es que alguien lee en el futuro). Su Historia de mi vida es el libro más vivo que he leído y qué mejor cualidad ha de tener un libro para perdurar. Nada de truculencias literarias ni masturbaciones existenciales o estilísticas: vida.
Y qué emocionante (y envidiable) la aventura de su obra maestra:
“En abril de 1798, Casanova cae enfermo de Dux. Interrumpe la revisión de su manuscrito. El 27 de mayo su sobrino, Carlo Angiolini, llega a Dux para cuidar de su tío, que muere el 4 de junio. Angiolini se lleva el manuscrito a Dresde.”
“En 1820 la familia Angiolini vende el manuscrito al editor Brockhaus, de Leipzig. De 1822 a 1838 se publica la primera edición «depurada» de la Historia en traducción alemana. De 1826 a 1838, la primera edición francesa, «revisada» (edición «Laforgue», la que Stendhal lee en 1826 y que sigue estando en La Pléiade).”
“En 1945, el manuscrito de la Historia escapa por los pelos a la destrucción y es transferida de Leipzig a Wiesbaden. No será hasta 1950 cuando aparezca en edición del texto original (edición de Brockhaus–Plon), reeditada en 1993 en tres volúmenes, en Bouquins (Robert Laffont).”
“Me gusta imaginar ese traslado clandestino de 1945, bajo los intensos bombardeos, en una Europa en llamas, descompuesta por la locura humana. En ese momento, la pulsión de muerte está por todas partes, una brutalidad sin precedentes parece haber aniquilado la idea misma de civilización. Miles de páginas de una fina escritura negra, apilada en cajas transportadas por camiones, cuentan una vida que se ha vuelto inimaginable”.
Coda. En español, la edición a leer (versión completa) es la de Atalanta, en dos cuidados y hermosos volúmenes.

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Jueves, 5 de marzo de 2026
Qué tarde agradable leyendo Casanova el admirable, de Philippe Sollers, no tanto por la lubricidad del texto (escasa) sino porque mientras leía recordé algunas de mis propias aventuras libertinas y esto me produjo cosquilleos fálicos y hasta mínimas erecciones mi primer cerebro reaccionaba gozoso a lo que mi segundo cerebro oportunamente recordaba.
Qué tarde agradable y su babilla.

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Miércoles, 4 de marzo de 2026
Leo, por recomendación de una amiga a la que, como a mí, le gusta mucho el pan, Pensar y caer, del escritor español Ramón Andrés. El libro está compuesto de breves ensayos, el primero, suculento, sobre el pan, precisamente. Andrés es un auténtico erudito. La erudición sí, pero depende. Literaturizar demasiado la búsqueda de la verdad, puede aneblarla. En Pensar y caer sucede muy poco. Se trata de un libro lleno de sabio goce, de música del conocimiento y de momentos en que se iluminan (cosa rara en la literatura española actual) zonas de penumbra sociopolítica a las que llega poco la luz de la inteligencia literaria (o cualquier otra):
“La política, la escuela, la religión se han erigido en criaderos efectivos, y de este modo se obtienen irracionales sumisos, e incluso puede hablarse de una fatalidad si cabe peor: fabrican seres autosometidos a una necesidad domesticadora”.
“El Estado, sobre todo desde las humaredas revolucionarias del siglo XIX, y todavía más a partir de las dos cruzadas del totalitarismo que fueron las guerras mundiales en el siguiente, ha asumido el papel de una multinacional de la producción y del adiestramiento humano. Lo lacerante estriba en que este fenómeno de animalización ha abierto un doble camino: el de los dedicados a la cría y el de aquellos que desean (…) por encima de todo, ser criados. Sloterdijk ha escrito que las políticas, ya desde Platón, han tendido a la creación de enormes parques zoológicos para dar cobijo a la comunidad humana, una zoopolítica que se concentra en ciudades al uso y cuya manutención se satisface a base de ideas, más o menos condimentadas, que facilitan una buena digestión”.
Lo que viene a ser un aguzado retrato de la España de hoy. ¿No?













